- Natalia Aparicio
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5.2.09
Título: Piedra libre
Noche. Camión de nafta YPF. Una mujer muy joven, con el cabello cubierto de rastas, está sentada en el piso del compartimiento trasero del camión. Una mochila de viaje a su lado. Se encuentra separada de la cabina del conductor por un vidrio polarizado. Aunque se esfuerza por evitarlo, sus manos, temblequean. Las tiene de un color llamativamente rojo, casi bordó.
Mujer de rastas: (Dirigiéndose al conductor) -En cuanto llegue al micro me las corto (Pausa) Las rastas digo. Yo no quería. No quería… Pero ella… Ella fue. Fue culpa de ella. (Se refriega las manos con fuerza) Sabe. Sabe que si me viene el impulso, ¡zas! (Golpea una mano sobre la otra generando un sonido firme y cortante) Hago lo primero que se me cruza por la cabeza. (Pausa) Y mire que tuvo paciencia. Esperó y esperó. Hasta que ya casi faltando un par de días para volver a Buenos Aires, después de hacer el fuego para desayunar en el camping, se me dio por decirle: “Me parece que tenés razón, no son tan feas las rastas” ¡Zas! (Vuelve a golpearse las manos una contra otra). Como siempre. Ni siquiera se por qué dije eso. Un acto de debilidad, una pulsión; que se yo. Y acá me tiene… (Fragmento del monólogo Piedra Libre de Natalia Aparicio. Buenos Aires, 2009)
Mujer de rastas: (Dirigiéndose al conductor) -En cuanto llegue al micro me las corto (Pausa) Las rastas digo. Yo no quería. No quería… Pero ella… Ella fue. Fue culpa de ella. (Se refriega las manos con fuerza) Sabe. Sabe que si me viene el impulso, ¡zas! (Golpea una mano sobre la otra generando un sonido firme y cortante) Hago lo primero que se me cruza por la cabeza. (Pausa) Y mire que tuvo paciencia. Esperó y esperó. Hasta que ya casi faltando un par de días para volver a Buenos Aires, después de hacer el fuego para desayunar en el camping, se me dio por decirle: “Me parece que tenés razón, no son tan feas las rastas” ¡Zas! (Vuelve a golpearse las manos una contra otra). Como siempre. Ni siquiera se por qué dije eso. Un acto de debilidad, una pulsión; que se yo. Y acá me tiene… (Fragmento del monólogo Piedra Libre de Natalia Aparicio. Buenos Aires, 2009)
Título: Preguntas que no merecen respuesta. (Y sin embargo... vamos a dárselas)
“…Este tipo de preguntas pueden encontrarse muy a menudo en las revistas, principalmente en las pertenecientes al mundo femenino. ¿Es que las columnistas ya no tienen nada interesante que preguntarles a las mujeres, o es que las mujeres ya no esperamos más respuestas? Como verán, para sentirme acorde al tema, hice una pregunta bien papa frita e inútil. Veamos:
“Descubrí tus zonas más sexis a partir de tu fecha de nacimiento”
Ahora bien, si yo nací el mismo día que Jennifer Aniston, entonces ¿por qué ella salió con Brad Pitt y yo con Víctor? Quiérase o no, las mujeres no somos todas iguales, hayamos nacido cuando hayamos nacido.
“Te decimos como vestirte según tu signo”
Claro, aunque usted tenga 16 o 40 años, si es de Capricornio se me pone una mini escocesa y unas zapatillas Jhon Fuss fuxias, que le quedarán bárbaras sin discusión
“Te contamos cual es la dieta que mejor te va”
¿A quien quieren engañar? Si todas sabemos que la dieta que mejor nos va es dejar de comer como vacas. Y además, en general, no nos interesa cuál es la dieta que mejor nos va; nos importa cuál es la grasa que más rápida se va. ¿Es tan difícil de entender para los nutricionistas que una cuando hace dieta, lo único que la retiene de suicidarse, es la ilusión de volver a comer cuando adelgace?
“Acertamos tu estilo sólo con tu número de calzado”
Perdón, perdón, perdón. ¿Cómo es eso? Si es TU estilo, pero existen máximo 5 números de zapatos diferentes en los que podés entrar, entonces no se trata de TU estilo; en todo caso será el estilo de todas las mujeres que calcen como vos. A ver, ¿quiénes, por ejemplo, calzan 37? Señoritas: ¡tenemos el mismo estilo! Así que mañana nos pegamos un llamadito y nos ponemos de acuerdo en un mismo estilo. Y si alguna tiene un tiempito, cosa que seguramente a todas nos sobra para dedicarle a estos asuntos de tanta importancia, se arma una cadena de mail, así todas las mujeres que calcen 37 se visten igual a nosotras. ¿Qué les parece?
“Encontrá tu peinado ideal según tu color de pelo”
¿Qué mujer que haya pisado ya los 30 años puede recordar cual era su color de cabello? Y no ahondaremos en los hombres, porque a partir de los 30 es factible que muchos ni siquiera recuerden lo que significaba la palabra pelo.
“¿Cómo retener a un hombre huidizo?”
Sencillo: Elimine su naturaleza, arránquelo de toda identidad y obtendrá un lindo esposo-mascota a su medida; del cual no se enamorará jamás, pero tal vez tenga suerte y en las mañanas le lleve el diario a la cama moviendo la cola.
“¿Cómo vestirse a los 40?”
¿Se dan cuenta que la pregunta está absolutamente mal formulada?: ¿Cómo vestirse a los cuarenta?. Cuando lo que deberíamos preguntarnos - en el caso de tener ganas de preguntarnos algo – es: ¿Cómo desvestirse a los 40? Sería más que fructífero si algunas preguntas las revirtiéramos antes de responderlas. Entonces, antes de respondernos: ¿Qué es lo que ellos quieren de nosotras? Primero podríamos preguntarnos: ¿Qué es lo que nosotras queremos de nosotras? Ególatras por excelencia... es increíble que no lo hagamos más seguido.
Escuchen ésta (la memoricé de una revista femenina de Internet):
“Si comenzás una relación de grande se moverá más rápido“
La que se mueve más lento sos vos: Por los juanetes, la escoliosis de 15 años delante de una computadora, y los ovarios que te pesan de tanto esperar y esperar a tu príncipe azul.” (Del libro de monólogos: Yo, el motivo que mejor conozco de Natalia Aparicio. Buenos Aires, 2006)
“Descubrí tus zonas más sexis a partir de tu fecha de nacimiento”
Ahora bien, si yo nací el mismo día que Jennifer Aniston, entonces ¿por qué ella salió con Brad Pitt y yo con Víctor? Quiérase o no, las mujeres no somos todas iguales, hayamos nacido cuando hayamos nacido.
“Te decimos como vestirte según tu signo”
Claro, aunque usted tenga 16 o 40 años, si es de Capricornio se me pone una mini escocesa y unas zapatillas Jhon Fuss fuxias, que le quedarán bárbaras sin discusión
“Te contamos cual es la dieta que mejor te va”
¿A quien quieren engañar? Si todas sabemos que la dieta que mejor nos va es dejar de comer como vacas. Y además, en general, no nos interesa cuál es la dieta que mejor nos va; nos importa cuál es la grasa que más rápida se va. ¿Es tan difícil de entender para los nutricionistas que una cuando hace dieta, lo único que la retiene de suicidarse, es la ilusión de volver a comer cuando adelgace?
“Acertamos tu estilo sólo con tu número de calzado”
Perdón, perdón, perdón. ¿Cómo es eso? Si es TU estilo, pero existen máximo 5 números de zapatos diferentes en los que podés entrar, entonces no se trata de TU estilo; en todo caso será el estilo de todas las mujeres que calcen como vos. A ver, ¿quiénes, por ejemplo, calzan 37? Señoritas: ¡tenemos el mismo estilo! Así que mañana nos pegamos un llamadito y nos ponemos de acuerdo en un mismo estilo. Y si alguna tiene un tiempito, cosa que seguramente a todas nos sobra para dedicarle a estos asuntos de tanta importancia, se arma una cadena de mail, así todas las mujeres que calcen 37 se visten igual a nosotras. ¿Qué les parece?
“Encontrá tu peinado ideal según tu color de pelo”
¿Qué mujer que haya pisado ya los 30 años puede recordar cual era su color de cabello? Y no ahondaremos en los hombres, porque a partir de los 30 es factible que muchos ni siquiera recuerden lo que significaba la palabra pelo.
“¿Cómo retener a un hombre huidizo?”
Sencillo: Elimine su naturaleza, arránquelo de toda identidad y obtendrá un lindo esposo-mascota a su medida; del cual no se enamorará jamás, pero tal vez tenga suerte y en las mañanas le lleve el diario a la cama moviendo la cola.
“¿Cómo vestirse a los 40?”
¿Se dan cuenta que la pregunta está absolutamente mal formulada?: ¿Cómo vestirse a los cuarenta?. Cuando lo que deberíamos preguntarnos - en el caso de tener ganas de preguntarnos algo – es: ¿Cómo desvestirse a los 40? Sería más que fructífero si algunas preguntas las revirtiéramos antes de responderlas. Entonces, antes de respondernos: ¿Qué es lo que ellos quieren de nosotras? Primero podríamos preguntarnos: ¿Qué es lo que nosotras queremos de nosotras? Ególatras por excelencia... es increíble que no lo hagamos más seguido.
Escuchen ésta (la memoricé de una revista femenina de Internet):
“Si comenzás una relación de grande se moverá más rápido“
La que se mueve más lento sos vos: Por los juanetes, la escoliosis de 15 años delante de una computadora, y los ovarios que te pesan de tanto esperar y esperar a tu príncipe azul.” (Del libro de monólogos: Yo, el motivo que mejor conozco de Natalia Aparicio. Buenos Aires, 2006)
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